Cómo aplicar el protector solar en la zona de los ojos

La piel que rodea el ojo es notablemente más delgada que el resto de la anatomía facial. A pesar de su vulnerabilidad, a menudo se omite durante la aplicación estándar de protector solar por la mañana debido a preocupaciones sobre el escozor o la migración hacia el conducto lagrimal.

Aplicar producto en esta zona requiere un cambio de presión y técnica en lugar de un cambio de fórmula. Sigue este método para garantizar una cobertura total manteniendo la comodidad durante todo el día.

  1. Dispensa el volumen correcto. Exprime una cantidad del tamaño de un guisante de tu protector solar elegido sobre la yema de tu dedo anular. El dedo anular ejerce de forma natural la menor presión, lo que lo convierte en la herramienta ideal para la zona del hueso orbital. Evita usar el dedo índice para prevenir la sobreaplicación o el arrastre accidental.
  2. Aplica en el hueso orbital. Aplica puntos de protector solar a lo largo del hueso orbital, comenzando en la esquina exterior y moviéndote hacia la esquina interior. No apliques el producto directamente sobre la línea de las pestañas ni sobre el párpado móvil. El producto se distribuirá ligeramente hacia adentro a medida que se asiente en la piel.
  3. Da toquecitos, no frotes. Usando suaves movimientos de golpecitos, difumina los puntos hasta que el protector solar sea invisible. Concéntrate en el perímetro del ojo. Mantén un ritmo constante y ligero para asegurar que el producto se adhiera a la piel sin estirar el delicado tejido.
  4. Fija la zona. Deja que el protector solar se fije durante 30 segundos antes de continuar con cualquier corrector o maquillaje de ojos. Si la zona se siente demasiado pegajosa, presiona suavemente con un dedo limpio y seco sobre el hueso para absorber el exceso de lípidos. Esto evita que el protector solar migre hacia el ojo durante el día.
  5. Verifica la cobertura. Compruébalo en un espejo para asegurarte de que no queden huecos entre el borde del párpado y el pómulo. Si te has saltado algún punto, aplica una pequeña cantidad directamente sobre el hueco y da toquecitos para difuminar. La cobertura constante es la prioridad.
El dedo anular ejerce la menor presión, lo que lo convierte en la herramienta ideal para el hueso orbital.