Ácido Glicólico vs. Láctico: Cómo Elegir

La exfoliación química se basa en el uso de alfahidroxiácidos para disolver los enlaces que mantienen las células muertas en la superficie de la piel. El ácido glicólico y el láctico son las dos opciones más comunes, cada una ofreciendo una experiencia distinta basada en su estructura molecular. Elegir entre ellos es una cuestión de comprender la profundidad de penetración y tu reacción personal a la aplicación.

Seleccionar la fuerza o el tipo de ácido incorrectos provoca una irritación innecesaria. Esta guía describe los pasos necesarios para incorporar estos ingredientes de forma segura en tu rutina.

  1. Limpia la piel a fondo. Utiliza un limpiador suave y no exfoliante para eliminar todos los restos de grasa y residuos. Enjuaga con agua tibia hasta que la superficie esté limpia. Seca la piel completamente con una toalla limpia antes de proceder al siguiente paso.
  2. Aplica el ácido elegido. Dispensa una pequeña cantidad del producto en las yemas de los dedos o en un disco de algodón. Extiéndelo suavemente por el rostro con movimientos uniformes. Evita el área inmediata de los ojos y los labios. No apliques otros productos activos inmediatamente después.
  3. Deja que se absorba. Espera a que el producto se absorba completamente en la piel. La superficie debe sentirse seca al tacto antes de continuar. No enjuagues el producto a menos que la etiqueta lo indique específicamente.
  4. Sella con una crema hidratante sencilla. Aplica una crema hidratante básica y sin fragancia en la piel para prevenir la pérdida de agua transepidérmica. Asegúrate de que la crema hidratante no contenga agentes exfoliantes adicionales. Esta capa crea una barrera que mantiene la piel cómoda.
  5. Protección matutina. La mañana después de la aplicación, asegúrate de usar un protector solar físico de amplio espectro de al menos SPF 30. La exfoliación química expone células de la piel más nuevas que son más vulnerables a la luz ambiental. Reaplica el protector solar según las indicaciones a lo largo del día.
Cuanto más pequeña es la molécula, más rápida es la penetración y mayor es el riesgo de irritación.