La lógica del sérum frente al aceite para controlar el encrespamiento
El encrespamiento es esencialmente el resultado de que el cabello absorba la humedad de la atmósfera porque la capa de la cutícula está levantada. Para minimizar esto, debes determinar si tu cabello necesita hidratación desde el interior o una barrera física para repeler la humedad externa. Los sérums y aceites cumplen diferentes funciones mecánicas en este proceso.
Aplicar el producto incorrecto a menudo conduce a un cabello pesado y sin vida o a una continua falta de control. Comprender la función específica de tus productos es el primer paso hacia un manejo eficaz.
- Evalúa el estado del cabello húmedo. Después de lavar, observa cómo se siente tu cabello mientras está húmedo. Si se siente quebradizo o áspero, carece de humedad interna. Aplica un sérum a base de agua aquí para aportar hidratación directamente al tallo del cabello antes de sellar.
- Distribuye el sérum. Dispensa una cantidad de sérum del tamaño de un guisante en tus palmas. Frota las manos para calentar el producto, luego presiona sobre los mechones de cabello usando un movimiento de manos rezando. Esto asegura una distribución uniforme sin enredos.
- Sella con aceite después de secar. Una vez que el cabello esté seco o casi seco, es hora del aceite. El aceite es un oclusivo, lo que significa que crea una barrera para evitar que la humedad penetre. Usa una o dos gotas, calentadas en tus manos, para cubrir la superficie y alisar la cutícula.
- Pulido final. Usa un cepillo de cerdas de jabalí o tus manos para alisar suavemente cualquier cabello suelto en la coronilla. No añadas más producto; usa el aceite residual que quede en tus palmas. Esto evita que la coronilla se vea grasosa.
El sérum aporta la hidratación, el aceite proporciona el escudo.