Cómo elegir la fragancia perfecta para una cita

Elige algo que amplíe tu personalidad sin gritar, aplicado sutilmente en puntos cálidos del cuerpo dos horas antes.

La fragancia correcta para una cita es la que hace que la persona quiera acercarse más, no la que la alerta de tu presencia desde el otro lado del restaurante.

  1. Define tu aura. Una cita no es momento para experimentos olfativos. Elige una fragancia que sea una versión elevada de ti misma, no una persona completamente diferente. Si normalmente usas florales frescos, ve por algo con más intensidad en la misma familia.
  2. Considera el contexto. Cena íntima requiere algo más sutil que una noche de baile. Para espacios cerrados, menos es más: una fragancia demasiado intensa puede arruinar la experiencia gastronómica. Para exteriores o lugares amplios, puedes permitirte más presencia.
  3. Aplica estratégicamente. Pulsos de muñeca, detrás de las orejas y el hueco de la clavícula. Nunca directamente en la ropa ni en exceso. La fragancia debe descubrirse, no anunciarse desde la entrada.
  4. Timing perfecto. Aplica la fragancia dos horas antes de la cita. Esto permite que las notas se asienten en tu piel y que tu nariz se acostumbre, evitando la tentación de aplicar más. Tu piel habrá procesado las notas de salida y mostrado las de corazón.