Cómo llevar almizcle sin que te delate

El almizcle se aplica en puntos de calor, se construye por capas y se deja respirar entre aplicaciones.

El almizcle no se lleva, se habita. Es la diferencia entre oler bien y oler como si fueras interesante.

  1. Prepara la piel. Aplica sobre piel limpia y ligeramente hidratada. El almizcle se adhiere mejor a una base neutra, sin otros aceites que compitan por protagonismo.
  2. Ubica los puntos estratégicos. Muñecas, cuello, detrás de las orejas y el interior de los codos. Estos puntos irradian calor natural que activa las moléculas del almizcle sin saturar.
  3. Aplica con moderación. Una pulverización o una gota. El almizcle se amplifica con el calor corporal, así que menos es exponencialmente más.
  4. Construye progresivamente. Espera 15 minutos entre capas si necesitas más intensidad. El almizcle se desarrolla lentamente y puede sorprenderte con su proyección.