Cómo eliminar las grietas de los talones

Exfolia con regularidad, hidrata profundamente y usa calcetines de algodón por las noches.

Los pies agrietados no se arreglan con una sola sesión de spa casero—es consistencia diaria, no intensidad ocasional.

  1. Remoja los pies. Sumerge tus pies en agua tibia durante 10-15 minutos para ablandar la piel endurecida. Añade una cucharada de aceite de oliva o unas gotas de aceite esencial para potenciar el efecto. El agua demasiado caliente puede resecar más la piel.
  2. Exfolia las zonas ásperas. Usa una piedra pómez o lima para pies en movimientos circulares suaves sobre los talones húmedos. Hazlo cuando la piel esté blanda tras el remojo, nunca en seco. Retira solo la piel muerta superficial, no presiones en exceso.
  3. Aplica crema hidratante intensa. Masajea una crema espesa con urea, glicerina o ceramidas en toda la planta del pie, prestando especial atención a los talones. Aplica una capa generosa sin frotar demasiado. Los ingredientes humectantes penetran mejor en piel ligeramente húmeda.
  4. Sella la hidratación. Ponte calcetines de algodón limpio inmediatamente después de aplicar la crema. Déjalos toda la noche para crear un efecto oclusivo que intensifica la hidratación. Repite este proceso cada noche hasta ver mejoras.