Ritual nocturno para cutículas perfectas
Empuja las cutículas después de ablandarlas y sella con aceite cada noche para mantenerlas impecables.
Las cutículas son como el contorno de ojos de las manos: parecen un detalle menor hasta que las descuidas y de repente son lo único que ves.
- Ablándalas con calor. Remoja las manos en agua tibia durante 3-5 minutos o hazlo después del baño. El vapor abre la cutícula y la hace maleable.
- Empuja hacia atrás suavemente. Usa un palito de naranjo o empujador de cutículas en ángulo de 45 grados. Nunca cortes, solo empuja la piel muerta hacia la base de la uña.
- Aplica aceite y masajea. Una gota de aceite de cutícula o jojoba en cada dedo. Masajea en círculos pequeños para estimular la circulación y sellar la hidratación.