Cómo conseguir una piel más suave en todo el cuerpo

La piel suave se logra con exfoliación regular, hidratación constante y agua tibia en lugar de caliente.

La piel suave no es un estado, es un sistema: exfoliar, hidratar, repetir, y dejar de ducharse como si fuera sauna turca.

  1. Exfolia dos veces por semana. Usa un guante exfoliante o scrub corporal en la ducha con movimientos circulares, siempre sobre piel húmeda. La exfoliación elimina células muertas que hacen que la piel se sienta áspera y permite que los productos penetren mejor.
  2. Ducha con agua tibia. El agua muy caliente elimina los aceites naturales de la piel y la reseca. Mantén la temperatura tibia y limita las duchas a 10 minutos máximo para preservar la barrera natural de humedad.
  3. Aplica crema sobre piel húmeda. Inmediatamente después de la ducha, mientras la piel aún tiene gotas de agua, aplica una crema corporal. La piel húmeda sella mejor la hidratación y multiplica la efectividad del producto.
  4. Hidrata zonas problemáticas dos veces al día. Codos, rodillas y talones necesitan atención extra por ser zonas que se resecan más. Aplica crema por la mañana y por la noche, masajeando hasta que se absorba completamente.