Ritual mensual de exfoliación corporal

Una exfoliación corporal mensual renueva la piel, mejora la textura y potencia la absorción de productos de cuidado.

Un ritual mensual bien ejecutado vale más que frotar la piel cada semana como si fueras a pulir una mesa de mármol.

  1. Prepara la piel. Ducha con agua tibia para abrir los poros y suavizar la piel. Evita jabones agresivos que puedan irritar antes de exfoliar.
  2. Elige tu exfoliante. Opta por exfoliantes con gránulos finos para uso corporal o mezcla azúcar con aceite de oliva. Los gránulos gruesos pueden causar micro-lesiones innecesarias.
  3. Exfolia con técnica. Aplica el producto con movimientos circulares suaves, comenzando por los pies y subiendo hacia el corazón. Dedica más tiempo a codos, rodillas y talones donde la piel es más gruesa.
  4. Enjuaga y sella. Elimina todo residuo con agua tibia y aplica inmediatamente una crema corporal hidratante sobre la piel húmeda. Este paso es crucial para sellar la humedad en la piel recién exfoliada.