Tres semanas con loción corporal de ácido láctico
Incorporar una loción corporal de ácido láctico en una rutina nocturna se dirige a la acumulación de células muertas de la piel. A diferencia de los exfoliantes mecánicos, que proporcionan una fricción física inmediata, un exfoliante químico actúa ablandando los enlaces que mantienen unidas estas células.
El proceso se basa en la aplicación nocturna constante para normalizar la renovación de la piel. Espera observar cambios sutiles en la suavidad táctil y la claridad visible al final de la tercera semana.
- Limpia la piel. Comienza con una ducha o baño tibio para ablandar la capa más externa de la piel. Usa un limpiador suave que no reseque para eliminar la suciedad y los residuos ambientales. Seca la piel con una toalla suave hasta que se sienta húmeda pero no mojada.
- Dispensa el producto. Bombea una cantidad del tamaño de una moneda de veinticinco céntimos en tu palma para cada extremidad. El ácido láctico se distribuye de manera eficiente, así que empieza con menos para evitar desperdiciar producto. Calienta la loción entre tus palmas para asegurar una distribución uniforme antes del contacto.
- Aplica con movimientos amplios. Masajea la loción en la piel con movimientos largos y firmes dirigidos hacia el corazón. Concéntrate especialmente en las áreas con textura áspera, como codos, rodillas y tobillos. Asegúrate de que el producto se haya absorbido por completo antes de pasar a la siguiente extremidad.
- Observa el secado. Deja que la loción se asiente durante al menos un minuto antes de cubrir la piel con tela. Esto evita la transferencia del producto y permite que las propiedades humectantes del ácido láctico atraigan la humedad a la piel. Vístete con ropa holgada.
- Mantén la frecuencia. La efectividad del ácido láctico es acumulativa. Aplica la loción cada noche durante el período de veintiún días. La consistencia prevalece sobre la cantidad de producto utilizada por sesión.
La consistencia con la exfoliación química produce resultados más uniformes que el frote intermitente y enérgico.