Cómo incorporar aceites de baño en tu rutina diaria
Los aceites de baño se aplican mejor sobre piel húmeda después del lavado para sellar la hidratación.
Un aceite después de la ducha es más eficiente que cualquier crema cara; tu piel húmeda hace la mitad del trabajo.
- Prepara la piel. Ducha o báñate con tu limpiador habitual. La piel debe estar limpia pero aún húmeda, no completamente seca. Esta humedad ayudará al aceite a distribuirse mejor y penetrar más eficazmente.
- Aplica el aceite base. Con la piel todavía húmeda, aplica el aceite corporal desde los pies hacia arriba con movimientos circulares. Usa aproximadamente una cucharadita por extremidad. La técnica ascendente mejora la circulación.
- Sella con producto adicional si necesitas. Si tu piel es muy seca, puedes aplicar una crema hidratante ligera sobre el aceite después de que se absorba parcialmente. Esto crea una barrera protectora adicional sin sensación pegajosa.
- Ajusta la frecuencia. Comienza aplicando aceite día por medio y aumenta gradualmente según las necesidades de tu piel. En invierno o climas secos, el uso diario suele ser necesario.